|
El
hombre busca siempre una razón para sus propios esfuerzos.
No se hace nada sin un porqué, un objetivo, un
justificativo. El occidental contemporáneo se preocupa aún
más por las ventajas que le traerá alguna actividad a
corto plazo.
La meditación tiene sus beneficios. Si no
fuera así, nadie la practicaría. Sin embargo, el gran
inconveniente en el acto de meditar reside en el tiempo. Los
resultados se obtienen a largo plazo y la disciplina es
fundamental para lograrlos.
Pero al final, ¿qué beneficios son estos?
Nos concentraremos en la meditación .Hay una
fuerza espiritual que reside dentro de cada ser humano y que
lo ayuda en la búsqueda de una realización mayor.
La vida diaria de las personas está gobernada
por los valores materialistas y un ritmo frenético de
actividades.
Sin dudas, la tecnología contribuye en la
aceleración de los procesos automatizados y en la pérdida
de las relaciones humanas más profundas, uno de los
alimentos del espíritu.
En la filosofía budista, cuerpo y mente no se
separan y el materialismo es secundario en la realización
plena. Por lo tanto, el desapego es el medio ideal para
librarse de los preconceptos, de la dualidad, de la
ganancia, y para encontrar la felicidad.
Meditar es vivir la vida en su plenitud,
vislumbrar la realidad y romper la barrera de los deseos
materiales.
La meditación
es un entrenamiento disciplinado que apunta a
absorber la realidad, resolver las dificultades e impedir
que el estrés diario controle nuestras actitudes. La
concentración hace que el meditador comience a observar cuál
es su comportamiento cuando reacciona ante los obstáculos
y, en consecuencia, se conozca mejor.
El objetivo principal de la meditación es la
toma de conciencia de nuestra verdadera naturaleza y
realidad.
Meditando es posible alcanzar un estado de
relajación y tranquilidad de la mente, lo que facilita la
toma de decisiones, hace que se divisen claramente las
situaciones y ejercita la paciencia, la cual es crucial en
la resolución de problemas.
"La meditación no es sólo una práctica
de relajación"; además de disolver el estrés y las
aflicciones, la propuesta va más allá; el meditador puede
encontrar la Iluminación, comprender la vacuidad y
liberarse del ego. Es, en la práctica, un proceso de atención.
Al contrario de lo que dicta el sentido común,
meditar no es desconectarse de la realidad o huir de los
problemas diarios, sino crear un poder de concentración y
atención que permita la solución de estos problemas y una
clara percepción de la realidad.
Si la persona medita de forma disciplinada y
correcta, está atenta a cualquier señal externa e interna.
Con el tiempo, la conciencia se vuelve más nítida,
propiciando el control total de las alteraciones emocionales
y volviéndose más perspicaz y precisa en sus acciones.
Además de alcanzar la sabiduría intuitiva, la
meditación disuelve los sentimientos peligrosos tales como:
la dejadez, la impulsividad, el rencor, el deseo, la aflicción,
el prejuicio, la codicia, la insensibilidad y el miedo.
Entrenar el pensamiento y apartar las energías
negativas adquiridas en las actividades diarias, es el
primer paso para el éxito en la meditación.
La manifestación de la fuerza espiritual que
hay dentro nuestro
despierta la naturaleza original y agudiza la
creatividad.
La meditación, sin embargo, requiere
disciplina y entrenamiento. La respiración, la postura y la
concentración del meditador son esenciales durante la práctica.
No debe fijar el pensamiento en nada; debe intentar mantener
la mente libre.
También es importante tener una alimentación
saludable y constancia. El lugar debe ser silencioso, limpio
y aireado. Ningún factor externo debe dispersar al
meditador.
Sin dudas, la meditación es imprescindible
para el hombre de hoy, siempre envuelto en situaciones
inestables y frente a infinidad de opciones que exigen
decisiones rápidas, objetividad y discernimiento frente a
la realidad.
La meditación no es una práctica simple, pero
sin duda, los esfuerzos valen la pena y el beneficio se
notará si el practicante no lo espera ansiosamente.
¿Qué
es lo que usted gana?
|